Después que Oersted comprobó que la corriente eléctrica genera un campo magnético, los investigadores se dedicaron a buscar el efecto opuesto: producir corriente eléctrica mediante campos magnéticos.
Este efecto fue descubierto por Faraday, en 1830, luego de realizar diversas experiencias, una de las cuales consiste en lo siguiente:
Se arma un circuito formado por una espira y un galvanómetro. Al acercar un imán a la espira se produce una corriente eléctrica en el circuito
